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La Federación Internacional de Fe y Alegría aboga por la justicia y democracia en Honduras

Nos unimos al pronunciamiento de la CPAL

La Federación Internacional de Fe y Alegría, ALBOAN y Entreculturas hemos venido informando en los últimos dos meses sobre la profunda crisis política que se estaba viviendo en el país centroamericano y hemos respondido a la llamada a la solidaridad internacional solicitada desde la Provincia Centroamericana y desde la Conferencia de Provinciales de América Latina-CPAL.  

La semana pasada una delegación internacional (con miembros de USA, Canadá y representantes de la CPAL) viajó a Honduras para acompañar y animar a los equipos de jesuitas y personas colaboradoras que trabajan en las obras de la Compañía de Jesús en Honduras –ERIC/ Radio Progreso, Fe y Alegría, parroquias...- en estos momentos tan difíciles para el país. Al término de la misma, los jesuitas de América Latina y el Caribe lanzaron un comunicado público del que nos hacemos eco y reproducimos aquí. COMUNICADO DE LA CPAL

Jesús M. Sariego, Superior del Padre Ismael Melo -Director de ERIC/Radio Progreso-, en una eucaristía por la paz celebrada en la Parroquia de San Ignacio el pasado 25 de enero,  hizo un llamado a construir un nuevo modo de convivencia. Ante el clima general de violencia y la fractura que sufre la sociedad hondureña nuestra misión, dijo, es la de tender puentes de reconciliación comprometidos en favor de la paz.  Una paz fruto de la verdad, la justicia y el respeto de los derechos humanos.

En solidaridad con los jesuitas y las personas laicas que en Honduras trabajan por la justicia y los derechos humanos, nos sumamos a la postura de la CPAL. Denunciamos una vez más el fraude electoral y lamentamos profundamente  el uso de la fuerza desproporcionada para reprimir a la población, las violaciones de los Derechos Humanos y la criminalización de las organizaciones de la sociedad civil.  

Pedimos a la comunidad internacional y a los Gobiernos de los países en donde está presente Fe y Alegría que, a través de sus Embajadas en Tegucigalpa y las acciones de cooperación que realizan con Honduras, contribuya a generar las condiciones favorables para reestablecer el estado de derecho y  garantizar la gobernabilidad del país desde el respeto de los derechos humanos. La violencia, la represión y las amenazas contra líderes del movimiento popular deben cesar ya y dar paso a la justicia y a la democracia.