Formación para una educación contextualizada e intercultural

Del 5 al 7 de agosto de 2026 se realizó el Encuentro Nacional de Educadores y Educadoras del Programa Rural de Educación Bilingüe Intercultural por Radio (PREBIR), con el objetivo de fortalecer las capacidades pedagógicas, metodológicas y humanas de quienes acompañan los procesos educativos de personas jóvenes y adultas en contextos rurales, indígenas y de alta vulnerabilidad.
El encuentro constituyó un espacio de formación, reflexión e intercambio de experiencias, orientado a fortalecer una práctica educativa contextualizada, inclusiva e intercultural, acorde con las necesidades y realidades de las comunidades donde desarrolla su labor el PREBIR.

Educación popular y cuidado de quienes educan
Durante la primera jornada se trabajaron conceptos vinculados a la educación popular y la educación de personas adultas, utilizando como dinámica la actividad “El árbol de la vida del estudiante adulto”, que permitió reflexionar sobre las experiencias, necesidades y trayectorias de quienes participan de los procesos educativos.
La jornada también estuvo dedicada al cuidado de los cuidadores, abordando aspectos relacionados con las emociones, el funcionamiento del cerebro, la gestión del estrés y la importancia del autocuidado en quienes acompañan diariamente a otras personas en sus procesos de aprendizaje.
Asimismo, los educadores y educadoras participaron de un intercambio de experiencias y de un relevamiento de necesidades de apoyo en temas y materias específicas.
El cierre de la jornada estuvo marcado por una ronda de aprendizajes y reflexiones, en la que se reafirmó el compromiso de continuar trabajando de manera conjunta en la tarea de educar.
Derechos, ciudadanía y autonomía
La segunda jornada estuvo centrada en los derechos humanos en la educación de personas jóvenes y adultas, así como en la educación cívica y la promoción de una ciudadanía activa.
También se abordaron temas relacionados con el proyecto de vida, la motivación y la autonomía de las personas adultas, reconociendo la importancia de generar procesos educativos que no se limiten a la adquisición de conocimientos, sino que contribuyan al desarrollo integral y a la participación activa de las personas en sus comunidades.
El intercambio nacional de buenas prácticas permitió, además, compartir experiencias y aprendizajes desarrollados en distintos contextos educativos.


