Del aula al Mundial: Orlando Gill, exalumno de Fe y Alegría, hizo historia con Paraguay ante Alemania

La destacada actuación del arquero paraguayo Orlando Gill en la histórica victoria de Paraguay frente a Alemania por los octavos de final del Mundial despertó el orgullo de todo el país. Entre quienes celebraron con especial emoción este logro se encuentra la comunidad educativa de la Escuela San Antonio de Fe y Alegría, ubicada en Reducto, San Lorenzo, institución donde el deportista dio sus primeros pasos como estudiante y comenzó a construir los valores que hoy lo acompañan dentro y fuera de la cancha.
Las intervenciones decisivas de Gill durante el encuentro, especialmente en la definición por penales, fueron fundamentales para que la Albirroja consiguiera el pase a los cuartos de final, consolidando una noche que quedará en la memoria del deporte paraguayo.

Una historia que comenzó en el barrio
Para conocer más sobre el recorrido del arquero, la 1300 AM Radio Fe y Alegría conversó con Lucía Ruiz Díaz de Arce, directora de la Escuela y Colegio San Antonio, quien recordó con cariño los años en que Orlando formó parte de la institución.
«Él inició con nosotros desde pequeñito, desde el jardín hasta el sexto grado. Después se mudó por el fútbol, pero siempre mantuvimos contacto con él. Hace poco nos visitó», comentó.
La directora recordó que la pasión por el deporte estuvo presente desde su infancia.
«Él se sentía muy realizado porque está haciendo lo que siempre quiso. Desde pequeñito le gustaba el fútbol; inició en el Club 12 de Junio, que está en nuestro barrio», señaló.
Una victoria que también celebra la educación
Más allá del talento deportivo, Ruiz Díaz destacó la perseverancia del joven y el acompañamiento que recibió durante su etapa escolar.
«Es un ejemplo de lucha. Él proviene de una familia de escasos recursos y nosotros le ayudábamos mucho. Cuando se ausentaba de la escuela hacíamos visitas domiciliarias. Siempre fue su sueño jugar al fútbol y nosotros le inculcábamos que tenía que luchar para lograrlo», expresó.
La directora resaltó además que Orlando nunca olvidó sus raíces ni a quienes lo acompañaron en sus primeros años.
«Él siempre se acuerda y agradece a la escuela. Es un ejemplo para todos nuestros alumnos que también están persiguiendo su sueño de ser jugadores. Tenemos estudiantes que hoy están en la Liga Sanlorenzana y nacionales. Orlando es un gran impulso para que sigan luchando por sus sueños», afirmó.

Una victoria que también celebra la educación
La historia de Orlando Gill refleja el impacto que puede tener una educación basada en el acompañamiento, la cercanía y la formación integral. En Fe y Alegría, el compromiso con cada estudiante va más allá del aula: implica creer en sus capacidades, sostenerlos en las dificultades y alentarlos a desarrollar plenamente sus talentos.
Hoy, mientras el país celebra a uno de los grandes protagonistas de la clasificación paraguaya, la comunidad educativa de la Escuela y Colegio San Antonio celebra también el recorrido de un exalumno que, con esfuerzo, disciplina y perseverancia, convirtió el sueño de un niño del barrio en una inspiración para toda una generación.

