Su misión es formar niñas y niños a la luz de los valores cristianos en todas sus dimensiones de desarrollo (espiritual, intelectual, social, efectiva y corporal), en conjunto con sus familias y la comunidad, ayudándolos a ser personas criticas, reflexivas e inquietas de justicia social. Todo esto en un clima donde se promueva el aprendizaje colaborativo y donde los estudiantes sean los protagonistas de su propio aprendizaje. El IPH busca desarrollar metodologías de aprendizaje significativas que entreguen a los estudiantes herramientas para la vida, que les posibiliten generar cambios positivos, abrir nuevas fronteras, y “ser personas conscientes, compasivas, comprometidas y competentes”
Peter Hans Kolvenbach SJ, 1993.
