
Lisbeth Rodríguez | Fe y Alegría Capacitación
Aprender un oficio para ganarse la vida es el paso inicial, pero transformarlo en un motor de ayuda para los demás es el verdadero logro. Fe y Alegría Capacitación cerró la primera mitad del año con 4.976 personas formadas y una realidad compartida en todas sus aulas: el conocimiento es el puente más corto hacia la empatía.
Entre enero y julio de 2026, el programa impulsó 306 procesos formativos a nivel nacional. El perfil de las aulas refleja una fuerza transformadora: el 75% de los participantes fueron mujeres y el 59% jóvenes de entre 15 y 25 años. Los cursos más buscados fueron Asistente de Farmacia, Microsoft Excel básico, Corte de caballeros, Corte y costura, y Seguridad e higiene industrial. Sin embargo, detrás de la estadística se esconde una red humana dispuesta a actuar cuando su entorno lo necesita.
Conciencia verde en Trujillo
Pedro Cedeño Aristimuño, coordinador regional de Capacitación Andes-Frontera, En Boconó, dijo que en el estado Trujillo, la formación se convirtió en acción ambiental durante mayo y junio. Unas 50 personas se aliaron con INPARQUES y la Universidad de Los Andes para realizar cine-foros sobre la crisis climática. Lo que comenzó como la proyección de documentales sobre la escasez de agua terminó en un debate urgente sobre el cuidado de los ríos andinos y los bosques locales, transformando la teoría en conciencia territorial pura.
Costura que abraza tras el sismo
Para el coordinador regional la verdadera prueba de fuego llegó tras el doble sismo del pasado 24 de junio. En el centro Campo Elías de Mérida, los egresados de Corte y costura no se quedaron de brazos cruzados. Desde el 20 de julio, un equipo voluntario utiliza 50 metros de tela y mil metros de elástico donados por la comunidad para confeccionar 250 piezas de ropa interior destinadas a los afectados de la costa central. Su meta es duplicar la cifra y alcanzar las 500 prendas, demostrando que cada puntada es un alivio directo en medio de la emergencia.
Solidaridad a flor de piel en La Guaira
Ese mismo espíritu se replicó en las costas del país. El 18 de julio, Fe y Alegría coordinó una jornada de atención integral en el Refugio El Campito, en Catia La Mar, estado La Guaira. En una alianza clave con la Parroquia San Pedro y el Centro Comunitario San Martín de Porres, egresados de estética ofrecieron servicios gratuitos de barbería, peluquería, trenzado y manicure a 82 personas que sufrieron pérdidas por los sismos. Un oficio técnico transformado en un abrazo estético y recreativo para quienes lo perdieron todo.
Cedeño Aristimuño también destacó que la idea para Fe y Alegría siempre ha sido clara: “no se trata solo de enseñar un oficio, sino de educar corazones, buscamos que cada participante construya relaciones de respeto, empatía y mejore sus oportunidades”. Por eso ver a los egresados cosiendo para los damnificados o atendiendo en un refugio es la prueba de que están transformando realidades.
Con este balance, Fe y Alegría Capacitación arranca el segundo semestre de 2026. Su meta sigue firme, activar manos para el trabajo, pero, sobre todo, tejer comunidad cuando el país más lo necesita.
31 de julio de 2026
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