
Equipo de Financiamiento y Comunicación Fe y Alegría Venezuela
Un saludo fraterno en el Señor. Hoy nuestro corazón late con una alegría especial. Este 5 de marzo celebramos 71 años de un milagro que no se detiene. Nuestra historia no comenzó en grandes oficinas y edificios, sino en la humildad de una casa donada por Abraham y Patricia Reyes. Aquel matrimonio, que con desprendimiento entregó su propio techo para que naciera una escuela, nos enseñó que la fe se hace obra cuando se comparte lo que se tiene.
Hoy, en este tiempo complejo decimos presente y esa semilla del Padre José María Vélaz, Abraham y Patricia, y los voluntarios de la UCAB sigue dando sombra a más de 100 mil estudiantes y participantes.
Nuestra misión de educar es, más que nunca, una apuesta por la vida, una esperanza activa y una persistencia movilizadora. Maestros, trabajadores, directivos, comunicadores, voluntarios, familias con tanta fe y alegría han sido capaces de mantener las puertas abiertas de nuestros centros cuando el viento sopla en contra.
En este aniversario, quiero compartir con ustedes cuatro ejemplos de frutos de esperanza que hemos cosechado juntos:
1. La permanencia y el compromiso: A pesar de las dificultades, hemos logrado que más de 100 mil estudiantes y participantes reciban una educación de calidad a través de nuestros cuatro programas: Escuela, capacitación Laboral, educación a distancia de jóvenes y adultos y Institutos Universitarios.
2. Se han certificado más de 25 mil estudiantes y participantes en nuestros cuatro programas educativos.
3. La resiliencia de nuestra red: La presencia de nuestras 22 emisoras de radio educativas que, día a día, informan, evangelizan y construyen ciudadanía en cada rincón del país.
4. En 2025, hemos avanzado en la educación técnica al inaugurar en El Tigre y Barquisimeto el ecosistema de Simulación Avanzada mediante el uso de Realidad Virtual Inmersiva y Aumentada, jóvenes de sectores vulnerables hoy se forman bajo estándares internacionales de la Industria 4.0. Este logro no es solo tecnológico; es una declaración de fe en el talento de nuestra juventud, que ahora domina herramientas de alta fidelidad para ser protagonista de los esfuerzos productivos del país.
Quiero expresar mi agradecimiento profundo a nuestros aliados que con su respaldo hacen posible el sueño de miles de estudiantes y a los voluntarios que donan su saber, y de manera especial a las 75 mil familias del programa escuela. Ustedes son la base de este edificio espiritual.
Este año, hemos decidido abrazar un lema que nos urge: «Cuidado de la Casa Común». Es un llamado a proteger la naturaleza, el agua, los árboles y los animales, pero también a cuidar nuestra casa más cercana: la escuela. Queremos que sea un espacio seguro, bello y digno. Cuidar la «Casa Común» es también proteger a nuestros docentes, quienes son el alma de la misión, cuidar nuestra emocionalidad es también un reto. Sin condiciones dignas para ellos, la casa se debilita.
Hacemos una invitación a toda la sociedad: sigamos trabajando como un solo equipo. La educación de nuestros niños, jóvenes y adultos no puede esperar. Como decía el Padre Vélaz, nuestro fundador, la educación es un problema de todos.
Que Dios, el Padre bueno que camina a nuestro lado, multiplique nuestra fe y desborde nuestra alegría en este nuevo aniversario.
¡Aquí estamos!
4 de marzo de 2026
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