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Día del Trabajador: carta a mis compañeros y compañeras de camino

El Movimiento de Educación Popular y Promoción social Fe y Alegría rinde homenaje a las personas que con su labor diaria contribuyen con el desarrollo del país este 01 de mayo Día Internacional del Trabajador.

 

A continuación el padre Manuel Aristorena SJ, director de Fe y Alegría Venezuela, dedica a los trabajadores y trabajadoras de Fe y Alegría la siguiente carta:

 

01 de Mayo: Día de San José Obrero – Día del Trabajador

 

Queridos compañeros y compañeras de camino.

 

La conmemoración de este Día Internacional del Trabajador coincide con los 66 años de vida de Fe y Alegría y de vida intensa; pero en medio de una pandemia que nos ha golpeado muchísimo como país y como humanidad.

 

Además en unas condiciones de vida con unos salarios miserables, como acostumbro a decir. Al día de ayer, 30 de abril, un Docente VI (la más alta clasificación) con 25 años de antigüedad y 40 horas semanales de trabajo, con los aguinaldos y todos los bonos, incluido el bono de alimentación, no alcanza los 75 dólares anuales.

 

Eso se refleja en los números actuales de personal: en Fe y Alegría somos 5.583 personas en la función directiva y docente, 1.709 como administrativos y 1.803 de personal auxiliar, el total es 9.095. Somos un equipo numeroso… Sin embargo, los números de cargos vacantes, son muy graves: 1.060 docentes, 615 administrativos y 201 de personal auxiliar, en total 1.876. Casi un 20% de los cargos está esperando relevo, es decir, 1 de cada 5.

 

Ante todos estos datos y analizando el modo de responder a nuestros alumnos, superando creativamente tantas dificultades, lo que me brota del corazón es un sentimiento de admiración y reconocimiento del trabajo de todos. Se ha cumplido a la perfección el lema institucional del año 2021: “Somos todos maestros”. Y es que todos hemos sido necesarios.

 

Tanto el docente, como el personal auxiliar, el directivo como el administrativo. No hay trabajos más dignos que otros. Todos hacemos un trabajo digno y necesario para que nuestros alumnos, participantes y oyentes tengan herramientas y capacidades para dar sentido a sus propias vidas.

 

Cada día me siento más identificado con San José y me encanta que lo celebremos hoy como el patrón de los trabajadores. Fue un artesano, trabajador manual, creo que en nuestros tiempos le diríamos un “todero”.

 

Con el fruto de su trabajo pudo alimentar, humildemente pero con dignidad a su familia. No hay una sola palabra suya en los Evangelios y sin embargo enseñó a hablar al que es la Palabra de Dios. Enseñó su oficio a Jesús quien se inspiró en su bondad para descubrir la misericordia del Padre del cielo, que nos la transmitió tan sencilla y profundamente en la parábola del hijo pródigo.

 

Fue luchador y creativo buscando soluciones ante tantas dificultades por las que pasó su familia, y sobre todo, él y María fueron capaces de escuchar a Dios y seguir sus caminos.

 

Cada día es más evidente que el país necesita una educación contextualizada y de calidad, con la que podamos crecer en la cultura de la productividad, dejando atrás el rentismo que tanto daño nos ha causado y nos sigue causando.

 

El 01 de Mayo es un día que nace para recordar abusos y exigir derechos. Defender el derecho a la educación es comprometerse con el futuro de los alumnos y con la exigencia de condiciones dignas de trabajo y de vida.

 

Vale la pena dedicarse a ser educadores de verdad, de los que educan con el ejemplo de sus vidas y que creen que con alumnos conscientes y comprometidos se puede contribuir eficazmente a la transformación de la realidad.

 

Que Papa Dios nos bendiga y nos cuide y nos ayude a salir de esta pandemia mejores educadores y mejores personas. Y que el ejemplo del Beato José Gregorio Hernández, médico de los pobres y profesor universitario, nos motive en nuestra tarea y misión.

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