
Silvia González | Periodista de la Red Nacional de Radio Fe y Alegría
El programa EduComunicación ha activado su primera Aula Inmersiva en el centro de formación del estado Lara. Esta herramienta tecnológica de vanguardia busca transformar la capacitación técnica, permitiendo que estudiantes de Mantenimiento Mecánico y Farmacia aprendan en entornos digitales de alta precisión.
Lo que inició como un plan piloto para 100 participantes, proyecta expandirse próximamente a una matrícula de 500 jóvenes y adultos, derribando brechas digitales y ofreciendo una educación de estándares globales.
Esta Aula Inmersiva abre las puertas a una experiencia disruptiva mediante el uso de visores de Realidad Virtual (RV). A través de un software especializado, los participantes interactúan en tiempo real con espacios digitales que simulan escenarios profesionales complejos.
Lo que nació como una evolución en la industria de los videojuegos, se integra hoy al espacio educativo. Al estar «sumergido» en el entorno, el cerebro procesa las lecciones de manera más efectiva, potenciando la retención de conocimientos y la agilidad práctica.
Carlos Alaña, subdirector de pedagogía de EduComunicación, señala que esta apuesta por la modalidad de jóvenes y adultos apunta a dos objetivos: «El manejo de tecnologías de punta y la experimentación en situaciones virtuales que simulan la realidad, permitiendo fortalecer competencias específicas en cada área».
En el marco del 71.º aniversario de Fe y Alegría este mes de marzo de 2026, se realizará la presentación oficial de este espacio en Barquisimeto. Actualmente, la experiencia se enfoca en dos menciones clave:
Mantenimiento Mecánico: Los participantes se adentran en un taller automotriz virtual para realizar procesos como el cambio de pastillas de frenos. La simulación exige seleccionar las herramientas correctas y ejecutar movimientos precisos, tal como lo harían en un taller físico.
Farmacia: El software presenta a un «médico virtual» que guía al estudiante en la interacción con el paciente, brindando retroalimentación inmediata sobre cada decisión clínica o técnica.
Tras experimentar el aula, los participantes reflejan el impacto de esta tecnología. «Es una iniciativa increíble. Ver cómo la tecnología y la educación se unen me motiva muchísimo; ahora somos protagonistas de un cambio real», resalta Adriana, estudiante del centro. Por su parte, Sofía añade: «Las aulas inmersivas rompen la rutina y hacen que aprender sea emocionante. Es un paso gigante para nuestra formación».
Lo que antes parecía una posibilidad lejana, hoy es una realidad en Fe y Alegría. La innovación tecnológica está al servicio de los sectores más populares, preparando a los estudiantes para una inserción laboral digna y competitiva.
Además, el proyecto destaca por su versatilidad: el Aula Inmersiva es móvil. Los equipos pueden trasladarse a otros centros de la red, permitiendo que más grupos de jóvenes y adultos en todo el país vivan esta experiencia de aprendizaje transformadora.

4 de marzo de 2026
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