Amor con sabor a arepa: la respuesta de Betzabe ante la emergencia
Testimonio de Betzabe Pérez | Coordinadora de pastoral en Fe y Alegría EduComunicación (Oficina Libertador – Caracas) Escrito por Shirley Gómez | Referente Nacional de Comunicaciones de Fe y Alegría EduComunicación En el oeste de Caracas, el parque Alí Primera pasó a ser un centro de refugio para los sobrevivientes del doble terremoto, tanto de Caracas como de quienes llegaban desde La Guaira: desorientados, aún en shock y solo con la ropa puesta. Algunas con pérdidas de seres queridos y otros en familias que lograron sobrevivir completas, pero con los corazones en vilo. A pocos metros de allí, Betzabe Pérez miraba la escena. Como en toda emergencia, en ese momento de crisis, ella y su familia sintieron la necesidad de hacer algo ante la vulnerabilidad que se posaba frente a sus ojos. “La gente comenzó a llegar en motos y carros, pero me impactó mucho ver llegar a la gente caminando” Betzabe y su familia regresaron a su casa, encendieron la cocina y prepararon 70 arepas y 70 porciones de avena. Ese pequeño gesto de solidaridad y empatía frente a quienes lo habían perdido todo fue el inicio de un proceso de ayuda para los afectados. Un estado de WhatsApp que movilizó voluntades Betzabe fotografió lo que se vivía en el parque y lo subió a su estado de WhatsApp con sus datos de pago móvil. En cuestión de horas, la red de amigos y conocidos de Betzabe respondió tanto desde el interior de Venezuela como desde el extranjero. El mensaje fue replicado por su red de contactos, lo que amplificó la convocatoria y permitió que más personas comenzaran a ayudar a través de transferencias bancarias y ofreciendo recursos. Con la recepción de la ayuda, la cocina familiar se quedó pequeña frente a la posibilidad de hacer algo más grande. Unos ponían sus carros para los traslados, otros cocinaban en sus casas y un tercer grupo se desplegaba para repartir el alimento y el consuelo, llegando incluso hasta la zona cero: Caraballeda, en el estado La Guaira. “Esos primeros días mucha gente llevaba comida caliente, pero no todos los rescatistas tenían el ánimo de comer por la desesperación. Sobraba la comida, pero luego bajaron las donaciones y llegué a presenciar peleas por comida elaborada”, lamentó. Betzabe decidió acompañar al prójimo desde el amor, tal como lo enseñó Jesús. Betzabe y su red de amigos siguen activos de manera solidaria. «Aún seguimos ayudando, nunca pensé todo lo que se generaría a partir de unas arepitas en un parque», reflexiona Betzabe con una sonrisa. 30 de septiembre de 2026Amor con sabor a arepa: la respuesta de Betzabe ante la emergencia

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