
Shirley Gómez | Referente Nacional de Comunicaciones Fe y Alegría EduComunicación
Al sur del estado Anzoátegui se extiende la Mesa de Guanipa, una planicie de suelos arenosos que constituye uno de los corazones agrícolas más importantes del oriente venezolano. Este territorio alberga 25 comunidades del pueblo originario Kariña, concentradas principalmente en el municipio Freites y sus alrededores. La etnia representa la cuarta población indígena más numerosa del país (aproximadamente un 4,7 % del total nacional), con una población estimada entre 5.000 y 10.000 habitantes.
Detrás de la representatividad demográfica existe un reto importante: evitar la pérdida de la lengua originaria. Registros históricos señalan tres momentos determinantes en la vulnerabilidad del idioma: el impacto de la colonización entre los siglos XVII y XIX, el auge petrolero entre 1930 y 1950, y el proceso de castellanización escolar implementado entre 1960 y 1980, el cual desplazó al kariña de las aulas. Aunque en 2002 el Decreto 1.795 estableció el uso obligatorio de los idiomas indígenas en los planteles de sus territorios, los estudios locales revelan que solo un bajo porcentaje de adultos mayores de 60 años mantiene la fluidez, mientras que niños y jóvenes —quienes representan cerca del 48 % de la población kariña— apenas comprenden palabras aisladas.
Frente a esta coyuntura, el trabajo de Fe y Alegría EduComunicación se articula en cuatro ejes fundamentales: la recuperación de la identidad lingüística, la integración del idioma en la formación técnica, el uso de la radio y el protagonismo juvenil en las plataformas digitales.
Recuperación y resistencia de la lengua originaria
La preservación del kariña encuentra su trinchera principal en la propia comunidad y en los Nichos Lingüísticos, espacios creados para promover la lectura, escritura y oralidad desde la infancia. Diversas voces territoriales defienden esta causa como un compromiso identitario indispensable frente a la presión urbana, la penetración tecnológica y el paulatino abandono de la práctica del idioma en el seno familiar.
Cristino Maita, cantante en lengua materna y orientador del idioma en la escuela de Las Potocas, ha hecho de la música su plataforma de acción:
“Esto lo llevo en la sangre, en mi familia todos nos comunicamos en kariña. Soy creyente de que, tras más de 500 años de colonización, debemos continuar sin miedo defendiendo nuestra cultura. La música es una herramienta fundamental para evitar que se pierda la lengua”.
Por su parte, el docente Aquiles Tamanaico enfatiza la importancia de la estructura pedagógica en el hogar y en la escuela:
“Tengo la dicha de haber nacido en un hogar donde se habla kariña. Hemos desarrollado un plan de aprendizaje enfocado en vocales, consonantes, pronombres y los verbos más usados, para que los jóvenes aprendan a estructurar oraciones completas”.
Educación técnica con enfoque intercultural bilingüe
La presencia de Fe y Alegría en la zona se remonta a la década de 1980 en el asentamiento Campo Mata, donde las Hermanas Teresianas iniciaron la captación de estudiantes respetando su idioma y costumbres, cimiento sobre el cual se fundó el Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA) en 1982.
Actualmente, este trabajo se consolida en el Espacio Presencial de Aprendizaje (EPA) de Bajo Hondo, operativo desde 2012, donde 48 participantes cursan estudios de educación técnica en las menciones de Agroecología, Soporte Técnico y Mecánica. Sábado a sábado, los facilitadores voluntarios José Luis Aray, Ángel Aray y Magaly Aray integran el vocabulario nativo en la dinámica de clases, abarcando desde saludos y expresiones de agradecimiento hasta terminología técnica de herramientas y cultivos.
A partir de junio de 2025, bajo la dirección de José París en Fe y Alegría EduComunicación El Tigre, se impulsó la actualización de la cartilla pedagógica — desarrollada por el exdirector regional de IRFA Oriente Rafael González junto al profesor Aníbal Carrasquel— inspirada en las experiencias pedagógicas bilingües aplicadas previamente en las etnias wayúu y warao.
El objetivo es adaptar sus contenidos a las menciones técnicas del EPA Bajo Hondo, en alianza con los facilitadores de los Nichos Lingüísticos.
El aporte de la radio: frecuencias para la identidad
En la década de 2000, la emisora EKAARÜ 94.1 FM (Ekaarü: noticia, información e historia), promovida por Fe y Alegría, transmitió durante más de seis años una programación completamente bilingüe. Pese a que señales pioneras como Ekaarü y Kariña Aürüan 102.1 FM salieron del aire por razones económicas, la labor radiofónica ha continuado a través de la red institucional.
Jhonny Tovar, coordinador de Radio Fe y Alegría en la zona sur de Anzoátegui, destaca que la voz y la música tradicional del Mare-Mare se mantienen vivas a través de la señal de Radio Fe y Alegría El Tigre 91.7 FM, así como en las estaciones de Anaco (103.9 FM) y Pariaguán (91.3 FM). El Plan Operativo Anual de la red incluye la capacitación de miembros de las comunidades indígenas en producción radiofónica para que relaten sus propias realidades.
Asimismo, dentro de la planificación del año escolar 2026-2027, entre octubre y diciembre se producirá y transmitirá un seriado de cápsulas radiales educativas orientadas al aprendizaje de vocales, el abecedario y frases cotidianas en kariña y español.
La juventud ante el reto digital
El proceso de revitalización lingüística encuentra en las nuevas generaciones y en las plataformas de comunicación un terreno propicio para la continuidad cultural. Franklin Martínez, de 27 años, estudiante del 6.º periodo de Agroecología en el EPA Bajo Hondo, encarna este desafío al buscar reencontrarse con sus raíces mientras se capacita en el área técnica.
“Toda mi familia habla el idioma en casa y trabaja la artesanía tradicional. Mi mamá y mis hermanos mayores siempre se comunican en kariña. En mi caso, se me dificulta la pronunciación de algunas palabras, pero creo que todo está en el interés de cada persona y en practicar constantemente”, señala Martínez.
Para el joven estudiante, el ecosistema digital representa una ventana estratégica para proyectar la identidad de su pueblo hacia nuevos espacios:
“Las redes sociales son una gran herramienta. Las uso para comercializar las artesanías de mi madre en español, pero voy a intentar hacerlo también en kariña. Mi mensaje a los jóvenes es que nos animemos a practicar el idioma, que las costumbres no se pierdan y que nos sintamos orgullosos de nuestra cultura”. agregó.
Entre la memoria de los ancianos, el compromiso pedagógico de los docentes, las ondas radiales y el empuje de las plataformas digitales, Fe y Alegría EduComunicación reafirma que preservar un idioma es asegurar la supervivencia de toda una visión del mundo.
30 de octubre de 2026
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