Síguenos:

La esperanza no se espera, se construye con hechos

Testimonio de Marcos Montoya | Líder Operativo de Fe y Alegría Capacitación en la Región Gran Caracas

Escrito por Germán Osorio | Referente Nacional de Comunicaciones de Fe y Alegría Capacitación

Tras el impacto del doble terremoto en La Guaira, Marcos Montoya activó una red entre allegados, familiares y compañeros de trabajo para trasladar insumos a las zonas afectadas cada fin de semana. Su propósito fundamental fue brindar respaldo directo a las familias damnificadas y a los equipos de rescate con material médico, alimentos e hidratación.

 

Marcos asumió la iniciativa de organizar una red de voluntariado a la cual denominó “Solidarios con La Guaira”, un esfuerzo ciudadano dedicado a responder a la emergencia.

 

Con su impulso articuló una cadena humana integrada por su círculo familiar —madre, hermanos, tías y primas—, amigos cercanos, colegas y allegados en el exterior residenciados en Chile, EE. UU., Colombia, Islandia y España. A esta labor se sumaron congregaciones como las Religiosas Oblatas al Divino Amor y los Frailes Franciscanos de la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá. Todos se unieron motivados por el liderazgo de Marcos para encarar los procesos de donación, clasificación, logística y traslado de insumos.

 

 

 

Una logística movida por el corazón y la entrega

 

Marcos transformó su propia habitación en el centro principal de acopio y distribución. Desde allí coordinó la logística para garantizar una frecuencia constante de viajes durante los fines de semana de mayor urgencia. Contando con un camión 350 y una flota de seis vehículos particulares, la ayuda impulsada por la iniciativa llegó a sectores vulnerables como El Campo de Golf, Naiguatá, Caraballeda, las OPP 26, 27 y 28, Residencia Caribe, Catia La Mar, la urbanización La Páez, las carpas de Mare Abajo y Playa Verde.

 

A las familias damnificadas se les entregaron kits de alimentos, productos de primera necesidad, artículos de higiene personal, pañales y fórmulas infantiles. En esta labor destacó la jornada del 19 de julio de 2026, en el marco del Día del Niño, cuando Marcos movilizó a 35 voluntarios en una de las entregas más amplias. El despliegue de operaciones en terreno concluyó el domingo 27 de septiembre de 2026.

 

 

De forma paralela, los equipos de rescate (entre ellos el grupo «Topos») recibieron insumos de protección y soporte operativo —como guantes, tapabocas, gel antibacterial y alcohol— junto con agua, jugos, bebidas energizantes y medicamentos esenciales (Ibuprofeno y Atamel) para sostener su compleja labor.

 

 

 

 

 

Inspirado por la respuesta colectiva, Marcos reflexiona sobre el aprendizaje que le dejó el trabajo en las comunidades golpeadas: “Aprendí que la esperanza no se espera, se construye con hechos. Trabajar hombro a hombro en La Guaira me demostró el poder de la resiliencia comunitaria cuando nos organizamos con el corazón”.

 

 

 

Transformar vidas a través del servicio

 

En cada traslado hacia La Guaira, constató cómo dedicar un fin de semana puede devolverle la dignidad y la sonrisa a una familia entera.

 

Con esa certeza, Marcos concluye con una invitación para quienes sienten el llamado a servir: “Les aseguro algo: cuando das el paso para ayudar, no solo transformas la vida de otros, transformas la tuya para siempre”.

30 de septiembre de 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

©2026 Todos los derechos reservados