
Javier Barrios | Comunicación Fe y Alegría Venezuela
Tras los dos recientes sismos que afectaron al país, el movimiento educativo y de promoción social Fe y Alegría activó un plan de respuesta inmediata para brindar atención a las zonas impactadas y asegurar que las labores educativas y comunicacionales no se detengan.
El P. José Gregorio Terán, S.J., director general de la organización, informó que la prioridad principal ha sido acompañar a las personas afectadas, promover el cuidado mutuo y mantener operativos tanto los centros educativos como la red de emisoras educativas.
El director general Padre Terán también lamentó el fallecimiento de 31 estudiantes y un docente durante los sismos, envió un mensaje de condolencia a los familiares y amigos mientras se evalúan 56 centros educativos que resultados dañados.
«La primera atención en nuestra misión educativa y comunicacional es esta línea: apoyar a las personas y a los afectados de nuestra organización, garantizar que la educación no se detenga, señaló el Padre Terán.
Como parte de la estrategia de atención a la emergencia, los equipos de la organización trabajan en la identificación de necesidades en el terreno y en la elaboración de proyectos para reparación de la infraestructura escolar comprometida por los movimientos telúricos.
Levantamiento de diagnósticos: Monitoreo constante de necesidades en los centros educativos y comunidades vulnerables.
Movilización de recursos y alianzas: Recepción de aportes y coordinación con organizaciones aliadas.
Acompañamiento comunicacional: Emisión de información preventiva, educativa y de contención a través de su red de radios educativas.
El director general expresó su agradecimiento al personal docente, voluntario, aliados que labora en las zonas más golpeadas, destacando el trabajo en comedores, centros de acopio y labores de apoyo psicoafectivo. Asimismo, resaltó la unión dentro de la institución a nivel nacional.
«La distancia geográfica no ha significado distancia humana. Durante este mes hemos comprobado una vez más que Fe y Alegría es una sola familia, porque cuando una persona sufre, sufrimos todos», afirmó el sacerdote jesuita.
Al reflexionar sobre el esfuerzo diario de las comunidades educativos, el P. Terán evocó la figura del fundador del movimiento, el Padre José María Vélaz, recordando que «para ser persona y para ser cristianos, debemos poseer una cuota mínima de heroísmo».
Explicó que este concepto no se refiere a grandes hazañas aisladas, sino a la constancia, el trabajo diario y la disposición de servicio que demuestra la gente en medio de la adversidad.
«Ese heroísmo no siempre supone grandes acciones. Muchas veces es el trabajo diario, es esta esperanza cotidiana de nuestras comunidades. Por eso: ¡gracias por seguir creyendo, gracias por seguir educando, gracias por seguir sirviendo!», concluyó el padre Terán
31 de julio de 2026
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