Las juventudes se organizan para incidir
Las juventudes se organizan para incidir

Tatiana Cardona
Iniciativa de Juventudes I Fe y Alegría Internacional
En un contexto donde millones de jóvenes siguen enfrentando barreras para acceder, permanecer y aprender en sistemas educativos que no responden a sus realidades, la pregunta ya no es solo qué está fallando, sino quién está construyendo las respuestas. En ese escenario, las juventudes de Fe y Alegría están dando un paso adelante.
El pasado 10 de abril, en España y en el marco del X Encuentro Global de la Red Solidaria de Jóvenes de Fe y Alegría España, se llevó a cabo el Taller Internacional de la Iniciativa de Juventudes de la Federación Internacional de Fe y Alegría, en articulación con el equipo de Acción Pública. Participaron jóvenes de Colombia, Perú, Argentina, Bolivia, Guatemala, República Dominicana, Ecuador, España, además de representantes de las redes educativas de Estados Unidos —a través de Jesuit Network School— y Canadá, con Canadian Jesuit International.
Más que un espacio de intercambio, el taller se consolidó como un punto de arranque para un proceso mayor, activar a las juventudes como actor político en el camino hacia el Congreso Internacional de Fe y Alegría 2026. El foco estuvo en la Mesa 1 del Congreso, centrada en el acceso y la calidad educativa, particularmente para quienes quedan en los márgenes del sistema.
Desde ahí, las y los participantes analizaron cómo las desigualdades no operan de forma aislada, sino que se acumulan en condiciones socioeconómicas, género, territorio, crisis climática o salud mental y configuran trayectorias educativas marcadas por la exclusión. Sin embargo, lo más relevante no fue solo el diagnóstico compartido, sino el paso siguiente.




El taller logró movilizar a las juventudes a continuar este proceso en sus países, asumiendo el compromiso de desarrollar las guías del Congreso desde sus propios contextos. Esto marca un cambio importante, las juventudes no sólo participan en la reflexión, sino que se posicionan como agentes que producen análisis, generan evidencia y construyen propuestas.
Este avance se tradujo en resultados concretos. Durante el encuentro se definieron cuatro líneas de acción de movilización e incidencia que comenzarán a implementarse entre agosto y octubre de 2026, combinando estrategias locales con articulación global. Asimismo, cada país asumió el compromiso de desarrollar planes de acción propios, asegurando la continuidad y el arraigo territorial del proceso.
Estas acciones alimentarán un informe internacional de juventudes sobre educación en contextos de exclusión, que será llevado al Congreso Internacional de Fe y Alegría que se desarrollará en octubre del presente año en Perú. No se trata solo de recoger voces, sino de posicionar propuestas con capacidad de incidencia en espacios de decisión.
En este camino, uno de los momentos clave del taller fue el diálogo con la Oficina de Juventud de Naciones Unidas, en concreto con Gracia-Romeral Ortiz Quintilla, que permitió comprender mejor las oportunidades y también los desafíos de incidir en agendas globales. Desde esta instancia se destacó la importancia de que las juventudes organizadas puedan aportar evidencia, experiencias y propuestas concretas para que sus realidades se reflejen en las políticas públicas. Este intercambio reafirmó un elemento central,la incidencia global no ocurre de manera espontánea, sino que requiere procesos, recursos, articulación y plataformas que conecten lo local con lo internacional. En ese rol, Fe y Alegría se posiciona como un puente estratégico.
Lejos de cerrar una etapa, este taller abre un proceso que continuará en los territorios y se proyectará hacia el Congreso Internacional en Perú, donde las juventudes no llegarán como voces aisladas, sino como un sujeto colectivo con propuestas construidas desde la experiencia, la reflexión y la acción.
Porque si algo quedó claro en este encuentro es que las juventudes no están esperando ser escuchadas, están organizándose para incidir.