Tenemos historia…

Quien por vivir en el amor sirve a sus hermanos por amor, vive ya en la tierra la felicidad. -Padre José María Vélaz (El crecimiento de Fe y Alegría, 1981)

 

José María Vélaz, s.j (†1985) es el fundador de Fe y Alegría, nació en Chile, donde vivió sus primeros diez años. Ese tiempo marcó fuertemente su vida con la profunda sensibilidad de latinoamericano.

Desde su formación estuvo en colegios de la Compañía de Jesús, en donde continuó su preparación hasta hacerse miembro jesuita. En 1946 fue enviado a Venezuela, un país marcado para aquel entonces por las desigualdades y el analfabetismo; el padre Vélaz soñó con una red de escuelas en los lugares más olvidados en ese país, su motivación le llevó a buscar aliados en algunos jóvenes universitarios e inició su trabajo con las comunidades en 1960, los colaborades iban con Fe y regresaban con Alegría, y de esta manera le dieron nombre a esta obra educativa Fe y Alegría.

Todas las grandes obras nacen de procesos que han conmovido las fibras íntimas del ser humano. José María Vélaz no es la excepción. Chileno de nacimiento y de familia española, siendo pequeño tuvo que partir con su madre a la península y allí su formación estuvo ligada a los colegios de la Compañía de Jesús.

 

En su juventud, luego de algunos años en la universidad, optaría por hacerse miembro de dicha Congregación religiosa y desde entonces, al igual que el fundador de la orden (San Ignacio de Loyola), se haría un peregrino y constructor de esperanza. En 1946 José fue destinado a Venezuela, cuando contaba con 36 años de vida y 18 de jesuita.

 

La realidad latinoamericana muy pronto marcaría un nuevo itinerario en su misión. El contacto con la pobreza y las escandalosas condiciones de marginación y exclusión de las mayorías del país lo interpelarían de manera definitiva. Cuando trabajaba en el Colegio San José de Mérida comenzó a realizar los primeros experimentos, que finalmente apuntarían a la conformación de una red de escuelas en las periferias de las ciudades y en el área rural. Sería en 1960 cuando esa red fue bautizada con el nombre de “Fe y Alegría”. Vélaz fácilmente encaja en el perfil de prohombre y salvador de los desvalidos. No obstante, la labor de este jesuita fue la de canalizar las legítimas demandas y anhelos de los pobres. Ni una sola de esas escuelas habría sido posible sin la determinación de los beneficiarios de llevar adelante el proyecto.

 

Todos esos padres y todos esos niños fueron los auténticos gestores de una de las obras educativas más importantes de Latinoamérica y que hoy se extiende hacia otras latitudes del mundo.

“Si me quedo con ella, será la casa de mis ocho hijos. Pero si la hacemos escuela, será la casa de todos los hijos del barrio” -Abraham Reyes

 

En la memoria de esta apasionante historia se conserva el nombre de quienes podríamos considerar como los auténticos fundadores de Fe y Alegría, una pareja de esposos conformada por el obrero Abrahán Reyes y su esposa Patricia García. El Padre José María Vélaz junto a su grupo de colaboradores recorrían los suburbios buscando un lugar donde instalar la primera escuela, hasta que se encontraron con estos personajes, quienes fueron los primeros en ceder su ranchito para que se convirtiera en la primera escuela.

Se cuenta que Abrahán y su esposa llevaban ocho largos años levantando los muros de su hogar y el día que les hablaron de una escuela y de educación para los niños entregaron esas paredes y ese techo sin mayor ceremonia que su propia felicidad. No hubo acto de inauguración, tampoco una cinta roja con su moñito para ser cortada, ni placa conmemorativa.

 

El gesto de los Reyes sólo fue el principio, pues otras familias se sumarían a la epopeya que hizo posible a Fe y Alegría. Una respuesta contundente a una sociedad y un Estado que se había olvidado de ellos. Una apuesta por la libertad a partir de la educación. Vélaz, que había estado vinculado a la Universidad Católica, conformó junto a un grupo de universitarios el primer contingente de personas dispuestas a soñar con la gente. Ésta es la otra mitad de una historia con éxito. Nada es realmente posible y duradero si no se ha involucrado a la mayor cantidad de actores en una transformación profunda de la realidad.

 

Los primeros años de Fe y Alegría tendrían la virtud de convocar a todos quienes se dejaron afectar por las tareas de un servicio cristiano. Señal auténtica de la concreción del Reino de Dios ahora y en medio de nosotros.

2. FE Y ALEGRÍA COMIENZA DONDE TERMINA EL ASFALTO: EL MOVIMIENTO

Fe y Alegría nace en Venezuela en 1955, al paso de nueve años, en 1964, ya había 10 mil alumnos en Venezuela y la acogida de la experiencia permitió replicar el modelo en otros países con semejante respuesta. En un lapso de dos años Ecuador, Panamá, Perú, Bolivia, Centro América y Colombia se sumarían a la aventura. De allí en adelante, la experiencia continuaría creciendo y multiplicando las esperanzas en los rincones más secretos y profundos de América. De allí se acuñaría una de las frases más célebres del movimiento educativo: “Fe y Alegría comienza donde termina el asfalto, donde no gotea el agua potable, donde la ciudad pierde su nombre”.

Todas las grandes obras nacen de procesos que han conmovido las fibras íntimas del ser humano. José María Vélaz no es la excepción. Chileno de nacimiento y de familia española, siendo pequeño tuvo que partir con su madre a la península y allí su formación estuvo ligada a los colegios de la Compañía de Jesús.

 

En su juventud, luego de algunos años en la universidad, optaría por hacerse miembro de dicha Congregación religiosa y desde entonces, al igual que el fundador de la orden (San Ignacio de Loyola), se haría un peregrino y constructor de esperanza. En 1946 José fue destinado a Venezuela, cuando contaba con 36 años de vida y 18 de jesuita.

 

La realidad latinoamericana muy pronto marcaría un nuevo itinerario en su misión. El contacto con la pobreza y las escandalosas condiciones de marginación y exclusión de las mayorías del país lo interpelarían de manera definitiva. Cuando trabajaba en el Colegio San José de Mérida comenzó a realizar los primeros experimentos, que finalmente apuntarían a la conformación de una red de escuelas en las periferias de las ciudades y en el área rural. Sería en 1960 cuando esa red fue bautizada con el nombre de “Fe y Alegría”. Vélaz fácilmente encaja en el perfil de prohombre y salvador de los desvalidos. No obstante, la labor de este jesuita fue la de canalizar las legítimas demandas y anhelos de los pobres. Ni una sola de esas escuelas habría sido posible sin la determinación de los beneficiarios de llevar adelante el proyecto.

 

Todos esos padres y todos esos niños fueron los auténticos gestores de una de las obras educativas más importantes de Latinoamérica y que hoy se extiende hacia otras latitudes del mundo.

La experiencia de Fe y Alegría se extendió no sólo en América Latina, sino que fue acogido por tierra Europea, especificamente en España con Entre Culturas y en Italia, aunque la forma de trabajar y aportar a la misión es particular.

En 1962, por sugerencia del P. José María Vélaz, con el apoyo del Provincial de Loyola nació en Pamplona el Secretariado de Fe y Alegría. No obstante no sería hasta 1985, que se registra a Fe y Alegría España como una ONG.

 

Hoy en día, Entreculturas Fe y Alegría España, junto a Alboan, la ONG jesuita en Euskadi y Navarra, ha desplegado un marco estratégico común enfocado en cinco causas justas:

1. La garantía del derecho universal a una educación de calidad.

2. La defensa de la vida digna de las personas migrantes y refugiadas.

3. La promoción de una justicia socioambiental.

4. El fortalecimiento de la participación y de la ciudadanía global.

5. La promoción de la equidad de género.

 

Entreculturas defiende estas cinco causas justas mediante proyectos de cooperación fundamentalmente con la red Fe y Alegría a la que pertenece y el Servicio Jesuita a Refugiados y también con acciones de sensibilización e incidencia política, programas de voluntariado, campañas de comunicación y programas educativos tejiendo redes para el cambio con otras organizaciones socias, empresas, centros educativos y múltiples aliados estratégicos.

Considerando los cambios sociales debido a la fuerte inmigración y con el sueño de ofrecer a los migrantes la posibilidad de continuar sus estudios, las hermanas Pilar y Narcisa Soria con los padres Valentín Mendendez S.J. y Gerardo Arango S.J. y con la bendición de padre Kolvenbach S.J. Superior de la Compañía de Jesús, activan la organización socio educativa que permite inaugurar, el 16 septiembre 2001 en Roma, la primera escuela que comienza a obrar gracias a un acuerdo con IRFEYAL – Ecuador, una de las escuelas populares de la red de FE Y ALEGRÍA, que garantiza a través del Ministerio de Educación Ecuatoriano el reconocimiento en Italia del título otorgado. Gracias al Convenio Andrés Bello este programa permite continuar con los estudios a personas que hayan estudiado en Ecuador y también en Bolivia, Chile, Cuba, España, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.

 

Este primer resultado representó, como había dicho el padre José María Vélaz,S.J.(†), “la chispa que llegó a incendio” porque se abrió una nueva en Milán y un año más tarde en Génova.

 

Se conforma un equipo de profesores muy preparados, con una capacidad de dedicación admirable. Procedentes de Italia, América Latina y España. Algunas materias son impartidas en italiano y otras en español. Colaboran laicos, personas consagradas y varias congregaciones religiosas.

La sede de Roma desde el principio se encarga de un proyecto de educación en la cárcel de Rebibbia. Al principio la propia escuela de secundaria para presos latinoamericanos y con el paso del tiempo ha evolucionado a cursos de español.

 

Fe y Alegría se ha convertido en una red estructurada, compuesta por tres cooperativas sociales, Fe y Alegría Génova, Fe y Alegría Milán y Fe y Alegría Roma. Han nacido nuevos proyectos que han afianzado la escuela de Primaria y Secundaria para jóvenes y adultos: Educación para una ciudadanía global, español en la cárcel, cursos de italiano, inglés, ECDL (European Computer Driving License), hair stylist, confección y patronaje; orientación y formación para el trabajo.

 

Fe y Alegría Italia se encuentra en constante evolución respondiendo siempre a la actual necesidad de construcción de una sociedad multicultural inclusiva a través de la educación.

Fe y Alegría nace en África en el año 2007 en el Chad con una red rural de escuelas en la región del Guera cuya población es mayoritariamente musulmana; nace con el apoyo de las autoridades educativas del Estado chadiano. Este espíritu fundacional se extendió más tarde a Madagascar en el 2013, y al año siguiente a la República Democrática del Congo.

 

El primer Congreso Internacional de Fe y Alegría África, celebrado en enero 2016 en N’djamena, fue una oportunidad para dar a conocer la misión y visión del Movimiento a la gran familia jesuita del continente africano, y entusiasmar a otros países como ha sido el caso de Guinea-Conakry, Zimbabue, Mozambique y Kenia.

3. RED GLOBAL

La Federación Internacional de Fe y Alegría nace en 1987 con el propósito de consolidar un trabajo mucho más coordinado, marcando y manteniendo una línea de acción común. Para ello se implementó el nuevo modo de proceder PPF que se despliega fundamentalmente de las 17 iniciativas conjuntas entre los países que se articulan.

La gestión en red es una decisión institucional que pasa por el compromiso de personas que deciden voluntariamente conectarse para trabajar desde su experiencia con otros y otras experiencias similares que juntas y en conjunto provocan un círculo virtual de aprendizaje a todo nivel. Es deseable que entre los tres niveles de nuestra estructura federativa tengan un buen flujo de comunicación en doble vía Órganos de Gobierno – Coordinaciones y Servicios Federativos – Iniciativas Federativas y por supuesto al interior de cada instancia y de cada nivel. La savia bruta absorbida de las necesidades escuchadas y reflexionadas desde nuestro pueblo, debe convertirse en la savia elaborada de nuestras respuestas y de nuestras apuestas federativas, de nuestras redes. Así podríamos vernos, como un follaje frondoso de relaciones por construir y fortalecer…

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El PPF se despliega fundamentalmente a través de las 17 iniciativas conjuntas entre países que se articulan formando redes de trabajo. Estas son el centro de la acción federativa.

Iniciativas: Identificamos tres tipos de iniciativas; iniciativas de identidad, de reflexión permanente para fortalecer y concretar la identidad y la misión; iniciativas de servicio global, mediante las que se presta un servicio que beneficia a todos los países y redes; iniciativas de acción local, trabajos coordinados en redes entre varios países.

 

Las iniciativas son:

1. PPF: Nuevo modo de proceder federativo

2. África y nuevas Fe y Alegría

3. Reflexión sobre la Educación Popular

4. Comunicación

5. Medición de Impacto

6. Red Internacional de jóvenes

7. Ciudadanía

8. Formación para el trabajo

9. Innovación educativa

10. Sistema de Mejora de Calidad SMCE

11. Género

12. Sostenibilidad

13. Inclusión/ Educación especial

14. Fe y Alegría Estados Unidos

15. Organismos internacionales

16. Formación y acompañamiento docente

17. Panamazonía

Presenta el marco y énfasis que guiarán la actuación del Movimiento: identidad, retos inspiradores, misión, visión y prioridades, así como los ejes prioritarios que se hacen operativos a través de líneas de acción y componentes..

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Con este Plan se busca mejorar el funcionamiento federativo, su modo de organización y sus procesos. Se plantean medidas para promover mayor coordinación y sinergia entre los programas, para incentivar la gestión participativa y para fortalecer la comunicación interna y externa.

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Propone once programas permanentes que dan una mayor dimensión internacional al tener su sede en distintos países, para responder al crecimiento de la Federación y a las nuevas demandas del contexto.

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Se explica el esquema de planificación estratégica adoptado y su lógica, los antecedentes y justificación del plan, la misión y la visión, los objetivos estratégicos y operativos, las líneas de acción y los proyectos, la población-meta y los acuerdos para la administración del plan.

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Federación Internacional Fe y Alegría. Carrera 5 # 34-39 Barrio La Merced, Bogotá - Colombia | CP: 110311 | Teléfono (+57) 17712362

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