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500 personas hicieron parte de la II Vigilia de Adviento de Fe y Alegría

Comunicaciones I Fe y Alegría Interrnacional


Por segundo año consecutivo nos reunimos como Movimiento para rezar juntos. La Vigilia de Pentecostés: Fe y Alegría, un corazón que espera fue una experiencia profunda de comunión y discernimiento, donde nos reconocimos como una sola familia diáspora por múltiples territorios, culturas y realidades.

 

En la diversidad de voces, lenguas y rostros que se hicieron presentes, sentimos con claridad que el Espíritu Santo nos convoca y nos une, avivando en nosotras y nosotros una esperanza que no es pasiva, sino encarnada en la vida cotidiana de nuestras comunidades educativas. Esperar, en clave de Fe y Alegría, es permanecer atentos a la acción de Dios que sigue actuando en medio de nuestras fragilidades y desafíos.

 

En esta vigilia pudimos contemplar el Nacimiento de Jesús como diría Ignacio: “como si presente me hallase, con todo acatamiento y reverencia posible; y después reflectir en mí mismo para sacar algún provecho” [114], para volver al corazón, para escuchar lo que arde y lo que duele, lo que sueña y lo que anhela transformación. Al compartir los deseos, las oraciones y las palabras que brotaron desde distintos rincones del mundo, confirmamos que la espera es siempre colectiva, en comunión. Esperamos juntas y juntos, sostenidos por la fe e impulsados por la alegría que nos compromete con la justicia. Como educadores y educadoras populares, nos reconocimos llamados a ser signos vivos de esperanza, coreógrafos del Espíritu que anima procesos de vida, dignidad y paz.

 

Finalmente, esta vigilia nos recordó que la espera culmina en envío. El nacimiento de Jesús no nos deja inmóviles, sino que nos impulsa a salir, a educar, a servir y a hacer carne. Esta vigilia renovó la certeza de que Fe y Alegría es un corazón que espera porque es un corazón abierto, disponible y en constante movimiento. Un corazón que confía en que Dios sigue naciendo en nuestras aulas, en nuestras luchas y en cada gesto sencillo que hace posible un mundo más humano y fraterno.

 

Gracias a todas las personas que hicieron parte de este momento vivo de oración. Si quieres revivir este momento podrás ingresar Aquí

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