Inauguración de la nueva escuela de la EPC Andranomavo
Inauguración de la nueva escuela de la EPC Andranomavo

Manampy Andry
Comunicaciones I Fe y Alegría Madagascar
La EPC Andranomavo celebró la inauguración de su nueva escuela, un evento muy simbólico para la comunidad local y para Fe y Alegría. Este día, cargado de emoción y esperanza, marca la culminación de un largo compromiso colectivo en favor de una educación de calidad para los niños de la región.
La ceremonia de inauguración se desarrolló en un ambiente solemne, con una misa presidida por el padre Tahina Jean Guy S.J., director nacional de Fe y Alegría Madagascar, acompañado por tres sacerdotes jesuitas. En su homilía, el padre Tahina recordó que «cada escuela inaugurada es un signo de esperanza para las familias y un paso más hacia la justicia educativa», subrayando así la profunda misión que lleva a cabo Fe y Alegría.
Entre los invitados presentes, se destaca María Laiglesia Ortiz, del equipo de internacionalización de Fe y Alegría, cuya participación se percibió como una fuerte señal de solidaridad internacional y de apoyo a los esfuerzos locales.


La construcción de esta nueva escuela es el resultado de una estrecha colaboración entre las familias, las autoridades comunitarias y Fe y Alegría. Gracias al compromiso colectivo, el centro cuenta ahora con aulas de calidad, que ofrecen condiciones de aprendizaje más armoniosas, seguras y adaptadas a las necesidades de los alumnos.
Durante la inauguración, se dio la palabra a las familias, que expresaron con emoción la importancia de este logro para el futuro de sus hijos. Un padre de familia comentó:
“Para nosotros, esta escuela supone un cambio enorme. Antes, nuestros hijos estudiaban en aulas demasiado pequeñas y, a veces, en mal estado. Ahora tienen un lugar limpio, sólido y luminoso para aprender. Como padre, eso me tranquiliza mucho. Sentimos que nuestra comunidad está avanzando”.
Este testimonio ilustra el sentimiento compartido por muchas familias, para quienes esta escuela representa una verdadera esperanza y un avance colectivo.
Más allá de las nuevas infraestructuras, esta inauguración refuerza la dinámica comunitaria ya existente: padres, madres, profesores y estudiantes se han movilizado en torno a un objetivo común, el de hacer de la educación una palanca para el desarrollo sostenible.
A través de esta realización, Fe y Alegría Madagascar reafirma su compromiso inquebrantable con la promoción de una educación de calidad.

