Alotenango, una experiencia viva de inclusión educativa
Alotenango, una experiencia viva de inclusión educativa

Fe y Alegría Internacional
Uno de los momentos clave de la 41 Asamblea Federativa fue la visita al Centro Educativo de Alotenango para conocer de primera mano la propuesta de educación inclusiva impulsada por Fe y Alegría Guatemala. Esta parada, situada en el corazón de la Asamblea, permitió entrar en contacto con una forma concreta de hacer escuela desde la acogida, el reconocimiento de la diversidad y el cuidado.
San Juan Alotenango, en el departamento de Sacatepéquez, enfrenta una realidad exigente, marcada por una presencia significativa de niñas y niños con necesidades educativas diversas, entre ellas limitaciones auditivas. Este contexto plantea desafíos profundos, pero también ha impulsado respuestas educativas valientes, orientadas a construir una propuesta más pertinente, justa e inclusiva.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el recorrido sensorial guiado por los propios estudiantes. A través de esta experiencia, condujeron a las y los asambleístas por un itinerario pensado para activar la empatía, la escucha y la comprensión de otras formas de percibir el entorno. La inclusión dejó de ser una idea para convertirse en experiencia vivida, concreta y transformadora.
Dentro de la visita se produjo el lanzamiento de la estrategia de educación inclusiva de Fe y Alegría Guatemala, un modelo integrado que articula tres ejes: adecuación de entornos educativos accesibles y pertinentes, desarrollo de materiales didácticos inclusivos diseñados con participación del propio alumnado y validados en la práctica, y formación docente centrada en la comprensión de la diversidad, la adaptación curricular y las metodologías inclusivas. Todo ello se implementa en coordinación con el sistema educativo oficial, con un enfoque que sitúa la justicia social en el centro y orienta la acción pedagógica hacia la integración plena y el desarrollo de cada estudiante.
En Alotenango, esta apuesta se sostiene en el liderazgo, la entrega y la visión de una comunidad educativa que ha decidido no resignarse ante las barreras. Lo compartido con la Asamblea expresa una convicción clara: la inclusión se construye en la relación pedagógica, en la organización de la escuela, en la capacidad de escuchar a cada estudiante y en la decisión ética de no dejar a nadie fuera.
Fe y Alegría Guatemala ofreció así mucho más que una experiencia inspiradora. Mostró, desde un territorio concreto, que transformar la educación implica aprender a mirar de otro modo, generar respuestas pertinentes ante contextos complejos y sostener, día a día, una escuela donde todas y todos tienen lugar.



