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Casi 20 años liderando el milagro educativo en Venezuela

Casi 20 años liderando el milagro educativo en Venezuela

Héctor Ignacio Escandell

Comunicación | Fe y Alegría Internacional


Al padre Piedra le faltaron unos meses para cumplir 20 años para al frente de Fe y Alegría en Venezuela, se le recordará de muchas maneras y una de ellas es haber logrado servir al país en su época más dura.

 

En estos años Fe y Alegría no solo se mantuvo de puertas abiertas, sino que se convirtió en una plataforma amplia para atender la Emergencia Humanitaria Compleja que privó de alimentación y servicios básicos a la mayoría de la población venezolana. El padre Piedra fue el articulador de las apuestas interinstitucionales que hicieron posible el milagro educativo.

 

Su servicio en Fe y Alegría es reconocido en 179 centros educativos, en 25 emisoras de radio, en 5 institutos universitarios, en un centro de investigación y sobre todo por la acción pastoral que ejerció en los casi 13 mil trabajadores del Movimiento. El padre Piedra también lideró procesos de expansión en otras fronteras.

 

Su nombre es Manuel Aristorena, es matemático y aficionado al cine. Siempre tenía colgado un traje formal detrás de la puerta de su oficina, para cuando tenía que salir corriendo a reunirse con ministros o alto funcionarios del gobierno. En la Oficina Nacional de Caracas se notaba su presencia porque saludaba y pasaba por todos los puestos cada mañana. Cariñosamente, todos lo llaman Padre Piedra.

 

Este segundo semestre fue sustituido en la Dirección General por el padre José Gregorio Terán “Goyo”, él fue, en los últimos años, la mano derecha de Piedra. A los dos les tocó enfrentar las distintas etapas de la migración venezolana, tuvieron que ingeniárselas para mantener o sustituir a maestros y maestras en las aulas de clases para que las escuelas no cerraran. El Padre Goyo tuvo un buen ejemplo de quien aprender.

 

Decir Fe y Alegría en Venezuela es pensar en Piedra, durante su gestión nacieron productos como Café y Alegría y otros emprendimientos agroproductivos que salen del esfuerzo y dedicación de las escuelas campesinas.

 

En dos décadas, de la mano del Padre Manuel Aristorena Fe y Alegría se transformó en una referencia educativa y de innovación en un país en sumergido en una profunda crisis, también ganó en legitimidad y credibilidad en medio de la desconfianza y se instaló como un actor de diálogo necesario para la reconciliación y reconstrucción del tejido social.

 

Piedra, Fe y Alegría te agradece tu dedicación y coherencia. También te reconoce el ejemplo de austeridad y libertad. Hacer y dejar hacer.

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