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Educación en tiempos de paz y de guerra en Camboya

Marck López, SJ
Director Nacional I Fe y Alegría Camboya


En la mañana del 5 de diciembre de 2025, FyA Camboya reunió a representantes de todas las obras jesuitas y sus socios que trabajan en el ámbito de la educación en el país para celebrar la primera Asamblea de FyA. En total, asistieron 44 participantes en representación de 16 instituciones, de los cuales 13 eran jesuitas de la India, Indonesia, Corea, España, Tailandia y Filipinas. Entre los presentes se encontraban el P. Oh-Chang Kwon, SJ, Delegado del Provincial de Corea para la misión de Camboya, y Mons. Enrique «Kike» Figaredo, SJ, Prefecto Apostólico de Battambang, así como el Hno. Noel Oliver, SJ, el P. Jub Phoktavi, SJ, y la Hna. Denise Coughlan, RM, tres de los cuatro miembros del valiente grupo pionero que inició la Misión Jesuita en Camboya en 1990.

 

La reunión tenía tres objetivos: i) generar un mayor interés, entusiasmo y sentido de pertenencia entre los miembros de las instituciones jesuitas relacionadas con la educación por el movimiento FyA, que ahora se conoce localmente como សហគមន៍អប់រំដោយក្តីស្រឡាញ់ (Sahakum Oprum Daoy Kdei Srolaiyn); ii) reflexionar juntos sobre las sinergias emergentes entre estas instituciones; y iii) alinearse al Diagnóstico de Necesidades Educativas recientemente elaborado por FyA Camboya (con el apoyo de la Misión Jesuita de Australia y la FIFyA).

 

Las experiencias educativas de los participantes en la asamblea abarcaron un amplio espectro, desde la gestión de residencias para estudiantes de secundaria de comunidades rurales aisladas hasta la administración de programas de becas para estudiantes universitarios desfavorecidos en Phnom Penh, pasando por la gestión de programas que facilitaban bicicletas y libros a los niños de las aldeas. A pesar de la diversidad y la variada naturaleza de sus compromisos, los presentes compartían tres creencias comunes: que la educación sigue siendo una gran fuente de esperanza para la sociedad camboyana; que nuestra misión compartida es servir a los más vulnerables, y que, para que nuestros compromisos educativos sean valiosos, deben transformar la calidad, los rasgos culturales y los sistemas educativos que marginalizan y oprimen.

Entre los principales ponentes de los hitos de FyA se encontraban los profesores camboyanos pioneros del Programa del Centro de Aprendizaje Comunitario (CLC) de FyA para los niños de la escuela primaria de la aldea de Phnom Bak. El Sr. Huon Han, profesor de inglés del CLC, actuó como maestro de ceremonias, mientras que la Sra. Dam Lada (profesora de alfabetización y creatividad jemer) y el Sr. San Longkot (profesor de informática) fueron los principales ponentes y moderadores del intercambio en pequeños grupos. La Sra. Phlam Rany, que hasta ahora ha sido la asistente de cuatro directores jesuitas de FyA Camboya, se encargó de la logística y ayudó a presentar las conclusiones principales del diagnóstico educativo, junto con el P. Mark López, SJ (Director Nacional) y Pilar López-Dafonte (Responsable para la internacionalización de FIFyA en Asia).

 

Tras las presentaciones sobre los hitos de FyA en Camboya y una vez que la asamblea plenaria se dividió en grupos más pequeños para compartir a media mañana, el ambiente colectivo en la sala comenzó a cambiar. Los participantes, que al principio solo sentían curiosidad e interés por saber de qué se trataba esta asamblea, pasaron a mostrarse festivos, alegres y llenos de esperanza gracias al deseo compartido de impulsar juntos la educación popular.

 

La hermana Denise, quien fue educadora durante muchos años en las misiones de Papúa Nueva Guinea antes de llegar a Camboya y también ganadora del Premio Nobel por su trabajo en la campaña para prohibición de la utilización de minas antipersona, planteó a la asamblea esta pregunta: «¿Qué nos susurra la presencia de Cristo en el pesebre a quienes nos hemos reunido esta mañana?». Hacia el final de la asamblea, se le oyó comentar con entusiasmo lo feliz que estaba de formar parte de la reunión y de ver que «la energía de este grupo hoy me recuerda la energía que tenían los primeros miembros de nuestro equipo camboyano cuando llegamos en los años 90: jóvenes, entusiastas y llenos de ilusión por la misión»

 

La presencia y aportes de personas como la hermana Denise y el obispo Kike, líderes espirituales para muchos miembros de la misión de Camboya a lo largo de los años, y con un largo compromiso con el pueblo camboyano, añadieron un sentido de histórico a la reunión. Para concluir el evento, Kike dirigió una emotiva bendición final, rociando agua sobre todos los participantes, un gesto tradicional y simbólico que animó el espíritu y trajo un nuevo compromiso compartido para eliminar las barreras y crecer juntos en la misión.

Sin embargo, apenas unos días después de la asamblea, el equipo de FyA Camboya se enfrentaría a uno de los períodos más difíciles de sus operaciones. El 9 de diciembre, las operaciones militares tailandesas llevaron el prolongado conflicto fronterizo con Camboya a las puertas de FyA. Durante casi tres semanas, desde la escuela se podían oír y sentir las explosiones de los bombardeos en zonas situadas a 30-40 km de distancia. En dos ocasiones, los aviones de combate F16 que habían estado bombardeando varios campamentos militares a lo largo de la frontera durante esas tres semanas, atacaron un campamento que se encontraba a tan solo 5 km de la oficina de FyA.

 

Durante la primera semana del conflicto, los miembros del equipo de FyA tuvieron que evacuar a sus familias a provincias cercanas. Trabajando a distancia, el equipo comenzó a planificar un giro hacia operaciones educativas de emergencia y asistencia humanitaria para los estudiantes de los campamentos de desplazados internos. Una vez que volvió la seguridad y quedó claro que las zonas civiles no se encontraban entre los objetivos militares. El equipo se reunió de nuevo en Banteay Meanchey y comenzó a movilizarse.

 

Durante un período de dos semanas, el equipo pudo preparar paquetes escolares (con cuadernos, libros para colorear, materiales de arte y libros de cuentos) para distribuirlos entre los estudiantes de los campamentos de desplazados internos. Los profesores y estudiantes voluntarios del Colegio Jesuita Xavier ayudaron a preparar paquetes para unos 2000 niños. También compramos y enviamos varios juegos de libros para dos bibliotecas móviles destinadas a los niños de las familias desplazadas, mientras que el profesor Longkot se ofreció voluntario para trasladarse a la aldea de Knach Romeas, con el fin de organizar e impartir clases básicas de informática para los niños de una parroquia que estaba ayudando a alojar a las familias desplazadas. FyA también apoyó iniciativas de ayuda humanitaria a pequeña escala en zonas donde nuestros socios ya estaban trabajando y donde se consideraba que las provisiones suplementarias repercutían en el bienestar de los niños.

 

En cuanto se reanudaron las clases, el equipo del CLC también puso en marcha una serie de revisiones continuas para nuestros niños, con el objetivo de desarrollar su inteligencia emocional y apoyar su salud mental. Los profesores del CLC cuentan con la orientación de Pilar López-Dafonte, de la FIFyA, cuya amplia experiencia en las operaciones de FyA en Haití y su formación en Educación en situaciones de Emergencia (EiE) se han convertido en un recurso inestimable para la misión jesuita en Camboya.

 

Aunque estas iniciativas pueden haber tenido un pequeño impacto a nivel nacional, teniendo en cuenta que cientos de miles de familias se vieron forzadas a desplazarse, este período de conflicto enseñó lecciones fundamentales sobre la prestación de servicios al equipo de FyA y nos permitió estar más preparados para abordar la educación en situaciones de emergencia en nuestro contexto.

 

Al momento de redactar este artículo, se mantiene el alto el fuego, pero las perspectivas de una paz sostenible siguen siendo inciertas. Varias aldeas que antes formaban parte de Camboya han sido cercadas y bloqueadas por el ejército tailandés, lo que ha impedido a cientos de familias regresar a sus hogares y ha dejado sin respuesta varias preguntas sobre las negociaciones de paz entre las dos naciones. Sin embargo, tanto en tiempos de paz como de guerra, el equipo de FyA Camboya ha visto y demostrado cómo la claridad de objetivos, la flexibilidad, la creatividad y la magnanimidad de espíritu de los miembros del equipo para responder a las necesidades educativas de los más vulnerables nos llevarán muy lejos.

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