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El mundo se quebró y la verdad se develó

En Fe y Alegría, seguimos creando y sumándonos a otros para cambiar la realidad que vulnerá a los pueblos originarios, aún más con esta pandemia. Somos conscientes de la corresponsabilidad que tenemos con los pueblos originarios y queremos ver nuestra misión reflejada en sus comunidades.

Por: María Paula Arango Zambrano – Comunicaciones FIFyA

 

En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció que el Día Internacional de los Pueblos Indígenas debía celebrarse el 9 de agosto, para conmemorar el día de la primera sesión, en 1982, del Grupo de Trabajo sobre Pueblos Indígenas de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.

 

Se calcula que en el mundo hay 370 millones de indígenas, que viven en 90 países. Aunque representan menos del 5% de la población mundial, los pueblos originarios constituyen el 15% de los más pobres. Hablan cerca de 7.000 idiomas que, según las estimaciones, se utilizan en el mundo, y representan 5.000 culturas diferentes.

 

los indigenas han desarrollado sus propios sistemas de conocimiento, valores, instituciones, prácticas y economías, en su gran mayoría sobre la base de la gestión sostenible de los recursos naturales. Asimismo, dentro de sus tradiciones tienen sus propios métodos culturales de transmisión de conocimientos.

Desafortunadamente, por años los Estados y/o cultos religiosos establecieron la educación académica para los pueblos indígenas ignorando o rechazando las culturas, los idiomas y las prácticas propias de esta población. Es así como el sector de la educación ha reflejado y condensado los abusos, la discriminación y la marginación que históricamente han sufrido los pueblos indígenas, sino también su constante ha sido un reflejo de su lucha constante por la igualdad y el respeto de sus derechos como pueblos y como personas.

Entre los obstáculos que encuentran los estudiantes indígenas uno de los más relevantes es la estigmatización de su identidad; sumado a las actitudes discriminatorias y racistas en el entorno escolar, así como en los libros de texto y el material docente y entre los alumnos y docentes no indígenas; las barreras lingüísticas entre los alumnos indígenas y los maestros; la insuficiencia de recursos y la baja prioridad que se da a la educación de los pueblos indígenas, que se manifiesta en la escasa formación de los docentes, así como en la falta de libros de texto y recursos.

Algunas Cifras

Muchas regiones del mundo carecen de datos desglosados que podrían revelar la situación exacta de discriminación y marginación de los pueblos indígenas. Sin embargo, los pocos datos que existen, reflejan la existencia de graves y persistentes disparidades entre las poblaciones indígenas y no indígena en términos de acceso a la educación, permanencia y logros académicos.

Por ejemplo, según lo referenciado en la publicación: La situación de los pueblos indígenas del mundo, Volumen 3; en la región de América Latina y el Caribe, el 85% de los niños indígenas asisten a la escuela secundaria, pero solo el 40% completa ese nivel educativo.

Y sin duda, la crisis ha desnudado problemas estructurales de desigualdad e inequidades en todos los ámbitos. Sociales, políticos, económicos, culturales. Preocupa junto a la situación de la salud, la situación de la educación. El mundo se quebró y la verdad se develó: Las décadas de crecimiento económico no cambiaron la desigualdad en los países ni la educación. Ni las brechas rurales-urbanas. Ni las realidades indígenas.

Por esta razón es preciso realizar esfuerzos para garantizar el acceso de los pueblos indígenas a una educación cultural y lingüísticamente adecuada.

Además, el nivel educativo de las mujeres y las niñas indígenas suele ser inferior al de otros segmentos de la población. Razón por la cual, debe darse especial prioridad a velar por que las mujeres y las niñas indígenas tengan acceso a la educación y se beneficien de ella.

Igualmente los programas educativos de formación para el trabajo y alfabetización de adultos son un elemento importante de la educación inclusiva, y benefician de forma diversa y duradera a los pueblos indígenas.

En Fe y Alegría, seguimos creando y sumándonos a otros para cambiar esta realidad. Somos conscientes de la corresponsabilidad que tenemos con los pueblos originarios y queremos ver nuestra misión reflejada en sus comunidades.

Hoy urge más formación, más acompañamiento, más incidencia, más producción de conocimiento, más comunicación y articulación para enfrentar juntos los impactos de esta crisis en las poblaciones indígenas. Necesitamos fortalecer los liderazgos educativos locales, generar puentes, vínculos y solidaridades.

Igualmente en este momento es fundamental visibilizar a las poblaciones indígenas, sus necesidades y con ellos construir alternativas. Desde el ámbito educativo, terreno en el que está nuestra misión, es fundamental restructurar los programas y repensar la educación a distancia. Para ello es importante escuchar a los actores del territorio, recoger sus esfuerzos, experiencias e iniciativas concretas para afirmar una educación como derecho de todos los pueblos.

De la misma forma, queremos fortalecer la colaboración, el diálogo, las redes de soporte y trabajo. Ello supone escucharse, escucharnos, escuchar al otro, al diverso, al distinto, tener voluntad de comunicarse, crear y planificar juntos.

Es así cómo desde la iniciativa PanAmazonica de Federación Internacional, fortaleceremos el trabajo articulado en Red de los Centros educativos que hacen parte del programa, desarrollando el Marco de Acción Común (elaborado en junio del 2019) que tiene como centro a las personas y sus contextos; y que precisa 3 líneas de trabajo con campos de intervención que aseguren el aporte educativo de Fe y Alegría al mundo amazónico. Las siguientes son las líneas de trabajo y los campos de acción que llevaremos a cabo:

Educación Intercultural
Las red se propone ser parte del necesario reconocimiento de las múltiples y diversas identidades y culturas que se encuentran en los territorios amazónicos en los que trabaja Fe y Alegría y de los saberes que existen en los pueblos y comunidades.

Educación Bilingüe
Fe y Alegría considera que la educación bilingüe es un derecho de los pueblos originarios y se entiende como un medio de enseñanza que permite construir aprendizajes y desarrollar competencias/capacidades en dos lenguas.

Educación y Cuidado y defensa de la naturaleza “Cuidado de la casa común”
La Amazonía es un lugar importante para el mundo, por los pueblos que la habitan y por la diversidad cultural y ecológica con la que cuenta. Hoy los pueblos indígenas y los ecosistemas se ven amenazados por la extracción irracional de recursos naturales y devastación de sus territorios que pone en riesgo tanto a las poblaciones originarias que lo habitan como la sostenibilidad del planeta.

Campos de acción

Formación
La formación tiene que pensarse desde los contextos, las realidades e historias de las personas y comunidades de los diversos territorios amazónicos, debe estar al servicio de la vida, del bien común y de los valores.

Acompañamiento
El acompañamiento debe ser un proceso cercano, respetuoso de ritmos, tiempos y diversidad cultural, que permita a todos los actores crecer en todas las dimensiones, en identidad, valores, capacidades, sentido de pertenencia, compromiso y voluntad de colaborar a la transformación de su comunidad.

Creación y construcción de conocimiento
Para Fe y Alegría este campo es clave para la gestión de cambios en cada uno de los territorios. Ello supone promover en los diferentes actores las capacidades para el estudio, el análisis, la investigación-acción, la sistematización de experiencias con énfasis en los saberes culturales de los pueblos originarios.

Incidencia y articulaciones
Fe y Alegría está convencida de la importancia y necesidad de trabajar y actuar junto a otros y encontrar nuevos modos de articulación y vínculos en los territorios amazónicos y contribuir a fortalecer el tejido social local desde un tema convocante como el educativo.
Estrategia comunicacional
Llegar con mensajes ágiles, claros, sencillos y creativos a los diversos actores del territorio para generar incidencia, sobretodo política.

En resumidas cuentas seguimos trabajando, entendiendo este tiempo como un tiempo para de consciencia, de indignación y por lo tanto para de discernimiento y de creatividad.

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